La robótica en la industria automotriz

05/01/2015 22:18:57

La robótica en la industria automotriz

Durante gran parte del siglo XX no hubo variaciones sustanciales en la industria automotriz hasta que, casi finalizando el siglo, «explotó una bomba» en este ámbito.

Los robots que reemplazaron la labor humana en el sector.

En un principio, los robots fueron diseñados, fabricados y utilizados para realizar tareas específicas de soldadura y otras labores repetitivas que, por lo monótonas, resultaban tediosas para los seres humanos. Ahora, los robots garantizaban (y lo siguen garantizando) la uniformidad en la producción y, además, una mayor seguridad industrial para los trabajadores. Soldar, colocar artículos y manejar objetos peligrosos pasaron a ser, así, una tarea casi que exclusiva de la robótica para la automatización industrial.

Según estadísticas globales, el 50 % de todos los robots existentes en el mundo se utiliza en esta próspera industria, lo que ha optimizado considerablemente los procesos. Cómo funcionan, entonces, estos robots? No es tan complicado como, en principio, se podría pensar. Un software se encuentra instalado en la computadora central del aparato con el fin de darle instrucciones precisas, con base en dos factores fundamentales: la geometría y el tiempo. De esta manera, el robot «sabrá» cómo rotar, donde soldar, en cuales lugares colocar las cosas y, en fin, cómo adelantar todas las funciones programadas en la computadora.

En la actualidad, ningún robot piensa por sí mismo aún, ni en la industria automotriz ni en ningún otro ámbito, como es apenas obvio. En tal virtud, estas máquinas siguen dependiendo de la inteligencia y de las destrezas del ser humano. Sin embargo, son de enorme utilidad para alcanzar aquellas partes del difícil acceso. Especialmente en lo que al motor respecta, su ensamblaje ya es casi impensable sin la ayuda de los robots que pueden acceder a sitios donde los trabajadores no lo logran.

Otras consideraciones sobre la automatización industrial de vehículos

En la actualidad, la gran mayoría de los robots empleados en el mundo para esta industria, consisten en «brazos individualizados», cuyos controles son totalmente computarizados. Desde que apareció la ciencia ficción en el cine y en la televisión en los años 50s, se generó una especie de «imagen colectiva» sobre unos robots con cierta forma «humanoide».

En la industria de la fabricación de vehículos automotores, en cambio, se trata de los aludidos brazos (robóticos), que acceden a sitios «imposibles para un trabajador humano». Ahora, dependiendo de su función, estos brazos robóticos disponen de diferentes tipos de apéndices. Así, por ejemplo, un robot que coloca parabrisas, tendrá sus especificidades. Entre estas, tenemos que cuenta con ventosas accionadas por vacío, para manejar una superficie esencialmente lisa: los vidrios delantero y trasero del vehículo que se está ensamblando.

En lo que a los robots de soldadura (bastante comunes) de la industria automotriz respecta, el brazo robótico dispone de una soldadura de arco para unir piezas metálicas. Son muchísimas las ventajas que ofrecen estos aparatos en la fabricación de vehículos automotores. En primera instancia, tenemos la drástica reducción de la accidentalidad laboral. No sólo han disminuido considerablemente las fracturas, las cortaduras y otras lesiones. En lo que respecta a los esfuerzos repetitivos, necesario es hacer comentario aparte.

La profusa repetición de un movimiento, con esfuerzo óseo y muscular incluidos, conlleva enfermedades de lo más variadas. La artritis, la artrosis, la osteoartritis, las hernias discales y muchas otras dolencias más, se han reducido drásticamente.

Otras ventajas de los robots, son: la reducción de costos, la optimización en la calidad de producto final (el vehículo automotor, por supuesto) y otras más. Además, estos brazos robóticos no se enferman, no protestan, no acuden tarde al trabajo, no presentan bajas laborales por maternidad, etc.

El potencial a futuro es enorme y previsible: llegará en día en que los humanos serán necesarios sólo para supervisar algunas de las funciones de los robots,por la automatización industrial.

Estos brazos robóticos lo harán casi todo.